EL TÍTULO VA AL FINAL


Abre los ojos. Es espacio. Es vacío. Parpadea. En el momento en que sus ojos pierden la vista, aparece un suelo blanco. Ilumina. De la planta de sus pies emana sangre. El suelo tiene juntas. Por ellas escapa el líquido rojo que ahora es más denso. Se escucha el sonido de la succión. Suena la puerta. La habitación está desordenada. A penas puede cruzarla para abrir. Al otro lado una voz sin género se enfada y se va. Cuando abre hay un pasillo. Es el de su casa. Hay una fiesta. Corre porque la cena está preparada y hay que sacar el pollo del horno. Saca el cerdo. Sirve el pavo en los platos. Le tira salsa al cordero. Sale a la mesa y pone las ensaladas. Todos son conocidos. Es un programa de cocina y les están grabando. Un amigo golpea con fuerza la mesa y el plato de albóndigas sale disparado. Tiene tanta fuerza que abre un boquete en el techo. Cae agua. El vecino grita porque su bañera se ha perforado. El amigo le manda callar. Todos ríen con fuerza. Ya no hay nadie. El comedor ya no está iluminado por los focos de las cámaras. No hay micrófonos. No hay amigos. Enfrente está ella. Una vela en el centro. Sus miradas mueven la pequeña llama. Al verla, comprende que es un sueño.
 
Título: "Consecuencias de estudiar el dadaismo y el surrealismo"

NUEVOS OBJETIVOS

Ahora que empieza el curso, con este delicioso mes de septiembre, me veo animado, capaz y más dispuesto que nunca a retarme a un nivel mayor en el blog. ¿Cómo mejorarlo? Evidentemente, con echar un simple vistazo, se pueden observar muchas cosas que añadir que, sin duda, lo harían más atractivo. Por ejemplo, estoy pensando en volver a darle un giro al diseño ya que no me convence el fondo negro con letras blancas.

Por otro lado, y en un plano más profundo, quisiera retarme con algo nuevo. Si el año pasado me comprometí, y cumplí, a analizar la saga de Harry Potter; este curso quiero empezar con algo mucho mejor, más interesante y, en alguna que otra ocasión, menos comercial. Mi lista de películas favoritas, esas que el filmaffinity han recibido mi máxima nota, es muy variada y relativamente extensa. Así pues, quisiera empezar a escribir sobre ellas dedicándole una entrada a cada una (o en ocasiones una entera para toda una saga, por que no resulte muy monótono). ¿Se tratará de críticas? La verdad es que no lo tengo muy claro. Hay películas que veo como muy difíciles de analizar con una mirada crítica por mi parte. Se pueden hacer, sin duda alguna, pero yo no me veo capaz de momento. Por lo tanto, se tratará más de un análisis personal, muy profundo, en el que intentaré explicar el por qué de que la película me guste tanto. Dentro se puede tratar cualquier cosa: la fotografía, la historia, el director, la banda sonora, anécdotas del film, sentimientos que evoca... Todo es válido.

Espero que me acompañéis en esta nueva empresa. Es difícil pero no imposible. Invito a que le deis al botón de "seguir", que eso siempre da una alegría y que me escribáis comentarios por aquí o por otra red social (aunque hay gente que esta asignatura la tiene aprobada). La primera película que analizaré será... "K-19: The Widowmaker". Tras mi visita a Rusia me apetece una película ambientada en dicho lugar. ¿Por qué me gusta tanto la película? Os preguntaréis los que la hayáis visto y no le encontréis tantas cosas en especial como para considerarla una de las mejores. Ahí está la gracia de mis entradas, lo explicaré próximamente.

Y sin más dilación, doy por concluido el verano del 2011, aquí en Crevillente ha pasado de un día a otro a hacer un calorro sofocante a moderarse hasta no necesitar encender el aire acondicionado.

MERCADO DE ESCLAVOS EN ROMA

Quién me iba a decir que dedicaría una entrada a un cuadro en mi blog. Una semana da para muchas cosas y siempre es posible encontrar entre esos días un momento único. Dudo que pronto vuelva a sentir ese sentimiento de desolación y tristeza.

Me encuentro en el museo Hermitage, en San Petersburgo, paseando entre algunas de sus muy numerosas habitaciones, contemplando las pinturas de muchos de los artistas más reconocidos. Pienso que era lógico que Adolf Hitler ansiara con tantas ganas apoderarse de tal edificio y ordenase que el museo debía permanecer intacto para adueñarse de él. Entro en una habitación y un cuadro atrae mi atención. El observarlo me hace viajar en el tiempo y me veo envuelto de gente ataviada con togas gritando en una lengua muerta. Sus miradas están posadas en una joven desnuda que está siendo ofrecida como hoy en día se hace con el pescado en las lonjas.

Todo es cruel, los civilizados vestidos se comportan como animales y son las chicas desnudas las que reflejan humanidad. Pero son gestos tristes. Sus miradas ejercen una fuerte melancolía. Es tan fuerte como la presión que sobrecoge mi pecho al observar a la niña, de no más de catorce años, que encogida intenta refugiarse y abandonar esa realidad.

Por un momento me alegro de que la perspectiva del cuadro me sitúe sobre la muchedumbre. Odiaría encontrarme entre ellos, como si fuera uno más.

Me acerco más al cuadro. Observo la niña acurrucada. Su mirada está perdida. Está cansada. Ida. Parece no ser consciente de cuanto le rodea. Pienso que tiene su lógica, quién sabe por qué tormentos ha pasado. Seguramente ya no tenga familia, haya perdido todo cuanto amara. Quiero estar allí. Todo parece tan real que me veo capaz de ir y rescatarla pero es evidente que no puedo. Estoy en otro mundo. Aquello ya pasó. Pasó durante años, miles de veces. Parece que la niña me mire pero no es así, es incapaz. ¿Y qué si me viese? Pensaría que soy producto de su imaginación. Que los golpes recibidos para ser domada han hecho mella en su cabeza y ahora es incapaz de distinguir la realidad.

Me alejo del cuadro caminando hacia atrás. Cuando salgo de la sala no le he dado la espalda ni un solo momento. No entiendo por qué, entre miles y miles de cuadros, éste es el que ha hecho que la visita al Hermitage haya sido tan importante.

Mercado de esclavos en Roma
Jean-Léon Gérôme

HARRY POTTER Y LAS RELIQUIAS DE LA MUERTE - PARTE 2

Cuanto más fresca esté la película mejor será mi crítica. Voy a hacerla sin spoilers, es decir, no diré ningún aspecto de la trama que pueda fastidiar la película a quién no la haya visto.


En primer lugar quiero quejarme de que me hagan las ilusiones de encontrarme con el trailer de la nueva película de Batman (al menos eso es lo que se suponía que iba a pasar) y me metan un trailer de la innombrable. Sí, esa película de seres sobrenaturales que a la luz del sol les brilla el traje de lentejuelas...

Bueno, al meollo. La película no requiere de presentaciones. El que va a verla tiene que haber visto por obligación la anterior, sino es una soberana tontería ir a ver una película cuyo subtítulo acaba con "Parte 2". Se toman un pequeño momento para poner las cartas sobre la mesa. Recuerdan qué son las Reliquias de la Muerte, nos sitúan a los personajes para saber dónde los habíamos dejado y hacen un rápido balance de la crítica situación.

De nuevo aplaudo uno de los puntos más fuertes: la fotografía. Magnífico el trabajo de conseguir acaparar grandes lugares en un solo plano y que parezcan bellas postales pese a lo oscuras que son. También aciertan dándole continuidad a la banda sonora y dejando a Desplat acabar con una pieza magnífica. El momento musical cumbre es aquel en que el castillo de Howarts comienza a preparar las defensas. Es el comienzo del fin y todos lo sabemos.

Ahora imaginemos por un momento que las dos películas iban unidas. Que en realidad durase casi cinco horas "Harry Potter y las Reliquias de la muerte". Bien, pues el final de estas cinco horas, el clímax, se empezaría a desarrollar entre la tercera y la cuarta horas. Es decir. Aquí, lo que podríamos llamar: "el boom"; empieza pronto y acapara casi todo el metraje. Algo que no ocurría desde "El Retorno del Rey" (sin que ofenda la comparación, claro está). No obstante, es un final que está a la altura de los grandes finales de saga. Me siento contento de admitir que se puede equiparar a la épica de la nombrada "El Retorno del Rey", de "Matrix Revolution" o de, por qué no admitirlo, "La Venganza de los Sith". Cada una, claro está, en su estilo, su mundo y su contexto.

Pues aquí el contexto hace que entren en juego elementos que no lo habían hecho con anterioridad. Tenemos a uno de mis personajes favoritos que, al contrario que en el libro, todavía no habían entrado en acción: la profesora McGonagall. Brutalmente interpretada con gran maestría y profesionalidad durante todas las películas por Maggie Smith. Por fin tiene su momento con el que da comienzo el clímax final de la saga y que llevaba esperando yo desde hace años. También entran en juego los demás profesores. Unos en mayor medida que otros que se quedarán en simples caméos para conmemorar su paso por éstre trabajo de diez años. Y como no, soberana también la actuación de Ralph Fiennes como malo malísimo sin dejar de lado la del resto de cuantiosos personajes secundarios.

La historia es otra historia, valga la redundancia. Personalmente, no me gusta el final que la autora del libro le da a su historia. Pero no nos equivoquemos, es mi opinión y respeto el gran trabajo de Rowling. Simpelmente, no es de mi agrado. No es la primera vez que ocurre esto. Una de las películas que he citado antes tiene un final muy parecido en ese aspecto. Bueno, no me gusta en el aspecto personal, el final que se le da al personaje. La épica y la elección del castillo como batalla final es la mejor.

El final también podría haber sido mejorable. Hubiera permitido añadir algo de metraje para que la confrontación Potter-Voldemort (que se puede ver perfectamente en el trailer) hubiera durado un poco más. También habría estado bien presenciar la muerte de los secundarios que inevitablemente caen. Pero los tratan igual que en el libro. Un error, pues le quita dramatismo cuando es lo que más falta hacía ahí.

Y nada más que decir. Agradecido porque es una de las sagas con las que he crecido. Fui con mi padre a ver la primera al cine y a partir de ahí las he ido viendo todas en las grandes salas. No echaré de menos nada porque la historia ya la acabé con los libros.

Y para acabar. De matricula la elección de acabar con John Williams y su composición original. Recordar las divertidas anécdotas de un cine en el que las jovencitas aplaudían como locas de vez en cuando, rozando el ridículo, mientras yo las llamaba freaks. Incluso alguna salía llorando de la sala. Si es que hay gente que lo vive...

EL ÚLTIMO POTTER - PARTE I


Y aquí estamos. Comentemos el último capítulo existente del ya no tan joven mago. Porque sin comprensión, gran pesar y miedo; me dirigí al cine para ver la primera parte de Las Reliquias de la Muerte. Una división bastante aconsejable para dar un digno final a la saga cuyas críticas iban, en gran medida, dirigidas a los hechos que se saltaban en la adaptación. Un acierto que ya ha sido copiado por otros productos. Algo que beneficia tanto al consumidor como al productor, pues tiene una oportunidad más para arrancarnos los euros.

La película mantiene un punto muy positivo. La fotografía. Una mejora que, película a película, ha hecho que la encuentre más adulta. Adiós a lo infantil de la primera película. David Yates se salta las reglas de los libros que seguía Chris Columbus e intenta aportar su propio estilo. La puesta en escena es elegante. Esta película también cuenta con un buen aliciente que se exprime: los exteriores. Hemos estado encerrados en las paredes del castillos Howards durante años. Ahora salimos y respiramos aire puro y paisajes gigantescos. Las localizaciones son muy acertadas.

Los primeros minutos también son un deleite musical. Por fin nos despedimos de Hooper y le damos la bienvenida a un compositor reconocido: Alexandre Desplat. Solo echo de menos que no haga uso del tema principal de toda la saga (algo que espero que enmiende en el último capítulo). El tema con el que abre la película acompañará a los protagonistas en sus aventuras. Triste, melancólico y fatal. Representa el ambiente que se vive en todo el film y supone una buena forma de abrir el final de la saga.

Al igual que las demás películas volvemos a tener un actor protagonista que no está a la altura. Parece haberse estancado en la tercera película sin poder mejorar. Sus amigos han ido mejorando. Pero es Emma Watson la que sigue siendo la gran promesa del trio, la única a la que le auguro un futuro digno en el cine.

Por otro lado vuelven los personajes que han aparecido en las películas anteriores. Algo característico de los últimos capítulos en sagas es reunir el elenco que ha formado parte de la trama central. También es característico que las muertes y las desgracias abunden y, aunque aquí son escasas, suceden. Además, son muertes de personajes relevantes e inesperadas, al contrario que la del director que era evidente que moriría tarde o temprano.

La acción está más distribuida que en las dos últimas. No se deja para el final y tiene más elementos con los que jugar gracias a la cantidad de lugares explorados. Notable la secuencia de la huida con moto. De matrícula la que nos cuenta la historia de Las Reliquias de la Muerte con la voz de Hermione de narradora.

No obstante, pese a las grandes mejoras, sigo notando en falta algunas cosas. En especial un pequeño incremento en las explicaciones para que la gente entienda qué está ocurriendo.

Pero ya está. Pese a mis malos rollos con el director salí contento de esta película. El resultado era el que esperaba haber visto en "El Misterio del Príncipe". El final es demasiado apresurado pero compensa que, por fin, los créditos tengan la música indicada para cerrar la primera parte de esta oscura película. Mañana veré el último Potter de todos. Nada más llegar intentaré plasmar mi opinión lo mejor posible. Por lo que dicen es muy superior a las últimas vistas. El trailer también sugiere que estará repleta de acción. Vamos, un capítulo épico para cerrar una saga tan larga. ¿Habrá merecido la espera? Mañana se verá.

TRANSFORMERS 3: EL LADO OSCURO DE LA LUNA


Una vez he acabado de ver la última brutalidad de Michael Bay me propongo tirarle un rato de una cosa y otro rato de otra. Este es un director que ha recibido una gran barbaridad de palos y, en muchos casos bien merecidos, por crear producciones cuyo punto central sea meramente el espectáculo visual aderezado con unas cuantas conversaciones dinámicas que pueden resultar, en ocasiones, divertidas.

En primer lugar. Al igual que defiendo películas de culto que son atacadas por personas que las encuentran aburridas al verlas en el cine, sabiendo que iban a ver a directores con un estilo peculiar; aquí hago lo propio. No puedes criticar a Bay y su cine y decir que su película falla en el guión, tiene personajes ridículos, sus planos no siempre son claros, etc.; porque a cada película que comentes de este director te ocurrirá lo mismo que a él: te repetirás. Y si sabiendo cómo es vas al cine a ver su película no puedes quejarte de haber visto lo que sabes que vas a ver.

Eso por un lado. Yo, evidentemente, también desearía que los guiones de este director fueran más trabajados y menos patéticos en ciertos momentos. Pero agradezco la facilidad con la que sus películas consiguen evadirme, hacer que las horas pasen volando, disfrutar con originales escenas de acción y divertirme con ellas. Pues en Transformers 3 ocurren estas cosas.

Sí, el pobre guión pasa a un cuarto o quinto plano, es de las cosas menos importantes de la película. Es tan pobre que alcanza incluso a los personajes. En medio de la película he pensado: "el mundo lo están salvando un puñado de subnormales". Y es cierto, el guión intenta ocultar sus carencias con humor y personajes cómicos que acaban rozando lo ridículo. A los conocidos llegan el nuevo jefe del prota (Malkovich), la nueva jefa de seguridad nacional -o lo que quiera que sea eso- (Frances McDormand), la nueva novia, el chico de Anatomía de Grey... Todos locos.

¿Sabéis qué es lo que mejor les ha salido? La promoción. Han conseguido que desde que acabó la segunda película hasta que ha salido esta entrega Transformers haya estado presente de vez en cuando. La polémica creada con Megan Fox ha hecho que en internet siempre hayan habido comentarios. Y ya se sabe, da igual si hablan bien o mal, lo importante es que hablen del producto.

Tampoco quiero olvidarme de esas noticias cuyos titulares mienten a más no poder cuando dicen que Michael Bay recicla ESCENAS de "La Isla". Falso. Mentira. Una absoluta pifiada por parte de la gente que escriba eso. Recicla dos planos que duran un suspiro. PLANOS. Que no es lo mismo que más de una escena, como dicen los titulares. Al igual que Disney hacía en sus películas. Es más real decir que hizo uso de la escena de los coches en "Dos policías rebeldes 2" en "La Isla" que las noticias que blogs de cine importantes han sacudido.

Por otro lado la música. Steve Jablonsky empieza a convertirse en un compositor en el que me voy a ir fijando más. Me llamó la atención en "La Isla" con un par de temas muy buenos. Regresó en Transformers para, más que crear grandes temas -que al menos tiene un par- ayuda muchísimo a la ambientación con un toque épico. Jablonsky puede dar más y así lo ha demostrado en otras obras. Para el que no lo conozca es el que crea esas delicadas piezas que se escuchan al final de los capítulos de Mujeres Desesperadas.

Incluye algunos elementos interesantes a la hora de relacionar la historia con la realidad. Parece que es algo que en las ficciones está siendo cada vez más recurrente. El hacer uso de las Teorías de la Conspiración. Al igual que hizo la última película de los mutantes con la crisis de los misiles de Cuba, aquí hace lo propio con la llegada del hombre a la Luna. Sí, siempre se ha usado este recurso pero últimamente me da la sensación de que se repite.

Veo que no me ha salido una crítica. Más bien se trata de un comentario sobre la película más propio de una charla entre amigos. Y esto es porque ya está todo dicho en otros sitios. Sobre el film, mis palabras no van a comentar nada nuevo. Pero eso sí. Tengo muy claro quién debe ir a verla y quién no.

DAVID YATES DIRIGE A POTTER

Y ya que nos acercamos a la fecha que muchos muggles tendrán señalada en su calendario, también me aproximo yo al final de este recorrido que me propuse y que, para mi sorpresa, estoy cumpliendo.

David Yates ha sido el último director de la saga. Las cuatro últimas entregas han sido realizadas por él y, disculpad mi ignorancia, me resulta incomprensible que después de hacer "La Orden del Fénix" le hayan permitido seguir haciendo más. Incluso después de la gran decepción que supuso "El misterio del príncipe".


En esta entrada solo analizaré esas dos películas.

A modo de resumen puedo hablar de las virtudes. Porque ambas las tienen pero son tan escasas que se pueden decir brevemente. La fotografía es muy buena, la ambientación oscura que va creciendo de una a otra se puede sentir con solo ver las imágenes. Hay actores que siguen madurando y aprendiendo el oficio pero otros, como el propio protagonista, parecen quedarse estancados. Al coger a actores reconocidos y ya profesionales como nuevos profesores se aseguran un pequeño auge en la calidad artística, pero en ocasiones insuficiente por culpa de un guión defectuoso. Eso sí, en "El misterio del príncipe" encuentro algunas situaciones bastante cómicas (los profesores en la enfermería con Ron agonizando).

También hay cosas intermedias que se decantan por un lado o por otro. La música es, en un 90% de cada película, muy decepcionante. Nicholas Hooper aburre con una banda sonora que crea temas pasajeros sin que consigan hacer que afloren sentimientos emotivos. Destacan algunas piezas puntuales como la de la batalla en el Departamento de Misterios y la llegada de Dumblendore y Harry a la cueva (la mejor escena de las dos películas). Ni siquiera en los créditos finales consiguen que encaje y resulta patético que tras la muerte del director, los créditos lúgubres vayan acompañados de música marchosa.

Al menos "La Orden del Fénix" es algo más fiel al libro. Los que me conocen saben que detesto la adaptación de "El Príncipe Mestizo" por la forma en que cambiaron el clímax final. En vez de una gran batalla en el interior del castillo entre alumnos y profesores contra mortífagos nos ofrecen una sombra de lo ocurrido en la novela. Y como colofón final, un alzado de varitas luminosas que hizo que sintiera vergüenza por estar sentado en la butaca del cine. Eso después de no explicar nada en la cueva del horrocrux, donde lo que ocurre no tiene ninguna lógica a no ser que te hayas leído el libro. Así no se adaptan las cosas. Ambas películas resultan difíciles de entender, la gente con la que las he visto y no habían leído las novelas se encontraban perdidas y no comprendían la muerte de Sirius Black.

También peca, al igual que su predecesor, de ser demasiado empalagoso y excederse en las situaciones amorosas. Estamos en la pubertad de estos jóvenes, cierto. Pero el tema no es la edad del pavo, se trata de mostrar cómo los jóvenes de este mundo viven una situación desesperada. Ver cómo se enfrentan a la vida cotidiana que deben llevar mientras que están continuamente envueltos en una nube de miedo y desesperación porque el mal siempre está presente. Y eso es algo que no se muestra. Sí, como ya he dicho hay oscuridad y una ambientación lúgubre. Pero eso no basta, los actores, la historia, las situaciones... Si estos elementos no acompañan el espectador no va a percibir la verdadera atmósfera.

Sinceramente, pensaba que estas críticas darían para más. Pero la negatividad con la que las afronto me quitan las ganas de seguir escribiendo. Me enfadé mucho cuando se anunció que este director sería quién daría punto final a la saga. ¿He despotricado bastante? Da para mucho más, creedme. Me quedan dos entradas más. La primera parte del último capítulo la haré antes del estreno en cines de la última película de la saga. Después, espero que con optimismo, acabaré con Potter.

UN DÍA

En honor a nuestro profe de filosofía voy a hacer una entrada al estilo de su blog.


 El profesor prepara la comida a sus alumnos. Alimenta sus cuerpos al igual que lo hizo con sus mentes. Sus clases son conocimientos aderezados con actividades.

Tras la comida disfrutamos con su licor, su chocolate y horchata. Nos actualizamos, conversamos y nos sigue abriendo los ojos sobre la realidad en que vivimos.

Mientras una silla espera a que alguien la ocupe para contemplar las flores, nosotros jugamos al poker. Como siempre, el profesor nos da una lección.

 Tras la playa nos despedimos. El día pasa volando cuando estás a gusto. Inmortalizamos el momento.

 Nos vamos con más cosas de las que habíamos llegado. El profesor no indica por dónde hay que ir, te da las herramientas para que tomes tu propio camino.

X-MEN: FIRST CLASS



No se me ocurre una forma de hacer esta crítica sin que esté plagada de algunos spoilers. Así pues, más que una crítica seguramente también esté aderezada con cosas más propias de un análisis y expresiones de un fan de los superhéroes en cine. Pues eso, cuidado porque hay spoilers.

Me introduzco a mí mismo y os advierto que tenéis al otro lado del internet a alguien que disfrutó muchísimo con las dos primeras películas de X-Men. La tercera la encontré un digno final de saga que, por desgracia, no estaba del todo a la altura de sus dos predecesoras. No obstante, como colofón final me dejó muy satisfecho con sus escenas de acción y giros argumentales. Sin embargo, la última que se remonta a los orígenes de Lobezno me decepcionó bastante y me desilusionó hasta tal punto que veía imposible volver a la calidad de Bryan Singer. Me equivoqué.

Con este retorno a la fundación de la escuela de Charles Xavier queda patente que la saga mutante es capaz de volver a la vida sin ningún problema. Y eso ha dependido de la persona que ha manejado los hilos: Matthew Vaughn. Alguien que ya había demostrado su capacidad a la hora de plasmar cómics en la gran pantalla con Kick-Ass.

Empiezo por las cosas buenas. Los actores. Difícil es la tarea de reemplazar a dos de los grandes como Ian McKellen y Patrick Stewart. Sin embargo, las elecciones son geniales, sobre todo la de Charles, y ayuda muchísimo que los diálogos sean tan originales y razonables. Por otro lado, están los jóvenes, pequeñas promesas cuya única integrante, Mística, conocía de la película: The Winters Bone. La más profesional. Kevin Bacon no tiene nada que demostrar y el papel de malote lo borda. Y la seductora January Jones, de la serie Mad Men, es un deleite visual cuyas expresiones de indiferencia recuerdan mucho a su papel en la televisión. Y no olvidar esos dos caméos tan bien incluidos: Rebecca Romijn Stamos, la Mística de la trilogía cuando la apariencia es más adulta, y Hugh Jackman llenando la sala del cine de risas.

La historia es otro acierto. A diferencia de otras sagas que han decidido dar el finiquito para hacer los reboots, aquí optan por la sabia decisión de que todas las piezas, la gran mayoría en realidad, encajen con los acontecimientos venideros. La primera escena es un gran trabajo de precisión para que todos los planos encajen, junto a nuevos actores, con la primera escena de la primera película. Incluso recuperan la preciosa música de Michael Kamen para volver a recordar los orígenes judíos de Magneto. La mansión sigue siendo la misma. Que Mística esté 60 años antes y luego a penas envejezca acaba justificandose con una pequeña frase que convence. Charles y Erik mantienen varias conversaciones al mismo tiempo que juegan al ajedrez, al igual que la magnífica escena final de la primera película. Lo que Charles mira cuando está conectado a Cerebro es también igual.

Es decir, todo está bien conectado. La única incongruencia que encuentro está con la introducción de la tercera película en la que Magneto y el Profesor conocen a Fénix.

Otra cosa que a mí no me ha convencido es la banda sonora. Con un pequeño guiño a la melodía original no consigue estar a la alguna de las creadas por Kamen, Ottman y Powell para sus respectivas.

Pues más que una crítica es una opinión rápida de una película que me ha gustado bastante. Espero que ahora que ven lo que funciona sigan por la misma línea y nos lleven a otra película que esté a la altura. Porque la historia puede seguir dando de sí.

JUEGO DE TRONOS I x X

Y por fin el último capítulo.

Vayamos por partes porque esto hay que tomárselo con mucha calma. Veamos los frentes porque esto no es un final, más bien se trata de un preludio para el gran choque de reyes que está por venir. Lo que aquí hay es una sucesión de personajes para que nos preparemos y situemos en la próxima temporada.


Tras la muerte del supuesto protagonista tenemos el destino de Arya. La joven niña, uno de los mejores aciertos en el cásting, pasa a ser un niño. Uno de los personajes más interesantes y que tanto aportaba en Desembarco del Rey por su capacidad para colarse y escuchar misterios va a ser uno de los más sufridos. En esto tendrán mucho que ver la compañía con la que ahora se codea. Podemos ver a los nuevos jóvenes con los que viajará y al bastardo del rey. Es más, se nos muestra cierto hombre que también viaja con ellos enjaulado pero cuyo rostro todavía no vemos por culpa de una capucha. Alguien de suma importancia en el futuro.

Ahora es cuando Sansa va a pasar de ser una chica repelenta a también pasar a formar parte de esos personajes por los que vamos a sufrir. Y es que su estancia en la capital tampoco va a ser un campo de rosas. La crueldad con la que el rey le castiga en este capítulo no tiene nada que ver con la que está por venir. La actuación de la joven actriz estará puesta a prueba en muchas ocasiones y veremos si está a la altura.

En el muro todo ocurre igual que en el libro y en unos minutos dan un gran salto para adentrarse en el norte. El aire épico con el que parten me ha gustado mucho. La música es muy acorde a lo que se pretende transmitir. De todas formas, echo de menos un plano general de la Guardia saliendo del muro. Acabar con esto y no con el túnel habría sido mucho mejor.

Con más rapidez han pasado el resto de familiares Stark. Cat, Robb y los pequeños han servido para conocer sus reacciones ante la terrible noticia de la muerte de Ned.

Tyrion tiene poco protagonismo en este. En realidad su momento fue el pasado capítulo y la batalla que se comieron. También lo sitúan en el puesto que va a ocupar en el futuro. Como próxima Mano del Rey dará mucho juego en la corte.

Sin embargo, lo más importante ocurre al otro lado del mar. O así pienso que tendría que haber transmitido el capítulo. Al igual que en el anterior, no me parece que hayan tratado la historia de Daenerys como se merece. Parece que carece de importancia y no debería ser así. Tampoco me esperaba que la escena final fuera así (uno de los problemas de haber leído el libro antes). Si no me los hubiera leído seguramente me habría encantado, pues es una maravilla. Sin embargo mi imaginación me llevaba a imaginarme un final plagado de fuego, con mucha gente gritando fidelidad y una Daenerys mucho más calva de lo que hemos visto. Entiendo que rapar a alguien siempre sea un asunto delicado, pero si el personaje lo exige se debería hacer. Tampoco entiendo el por qué esperarse al amanecer, la escena habría tenido mayor impacto toda seguida en la noche con la única iluminación del fuego. Pero supongo que habría sido más difícil para la animación por ordenador.

Dicho todo esto, estoy contento. La adaptación del primer libro, pese a pocos detalles, ha sido perfecta y fiel. La violencia y el erotismo han sido tratados tal cual. Un par de capítulos más no habrían venido mal para que los no lectores tuviesen las relaciones y personajes claros, pero con diez ha sido suficiente.

Esperando ahora a que pase un año para poder ver cómo Choque de Reyes toma vida. Pues el comienzo de este no será tan alegre como el la primera temporada.

"Y, por primera vez en cientos de años, la noche cobró vida con la música de los dragones"